
Build A Rocket Boy, el estudio de Leslie Benzies, estaría cerrando
El estudio de MindsEye, fundado por el expresidente de Rockstar North, estaría echando el cierre tras otra ola de despidos. Qué se sabe y cómo ha llegado hasta aquí.
Build A Rocket Boy, el estudio escocés fundado por Leslie Benzies, expresidente de Rockstar North (el estudio de Edimburgo que desarrolla GTA), estaría cerrando. Según informó Kotaku el 16 de septiembre de 2026, varios empleados han anunciado su salida tras una nueva ronda de despidos y el resto del estudio se está desmantelando. La compañía no lo ha confirmado y, en el registro mercantil británico, sigue figurando como activa.
Cómo ha llegado hasta aquí
Fecha | Qué pasó |
|---|---|
10 de junio de 2025 | Sale MindsEye en PS5, Xbox Series y PC, con graves problemas técnicos, críticas muy negativas (38 en Metacritic) y peticiones de reembolso |
2025 | Más de 250 despidos. Casi 100 empleados y extrabajadores firman una carta que acusa a la dirección de «falta de respeto y maltrato» prolongados; la empresa dice lamentar los despidos y haber cumplido la ley |
Marzo de 2026 | IO Interactive pone fin al acuerdo de edición y se cancela un crossover previsto con Hitman. El codirector Mark Gerhard asegura tener «abrumadoras pruebas de espionaje organizado y sabotaje corporativo» contra el lanzamiento, sin hacerlas públicas |
Mayo de 2026 | Nuevos despidos: unos 170 de los 250 empleados que quedaban, según Kotaku, dejando un equipo de unos 80 |
Septiembre de 2026 | Se informa del cierre del estudio |
Antes, Benzies se había tomado una baja temporal y Gerhard quedó como único consejero delegado.
¿Qué pasa con MindsEye y Everywhere?
Si el cierre se confirma, el futuro de MindsEye y de sus servicios en línea queda en el aire, igual que el de Everywhere, la plataforma de creación de contenido que era el gran proyecto del estudio y que nunca llegó a salir de forma completa. Hasta ahora, Build A Rocket Boy había seguido actualizando MindsEye y prometiendo ampliarlo.
Nuestra lectura
Es el final más triste para un proyecto que nació con muchas expectativas por el currículum de su fundador. Salir de Rockstar con el prestigio de GTA no garantizaba nada: hacer un juego de mundo abierto de ese nivel exige un estudio, unas herramientas y unos años que muy pocas compañías pueden permitirse, como demuestra el propio desarrollo de GTA VI. Lo peor se lo llevan, como siempre, los cientos de desarrolladores que se han quedado sin trabajo por el camino.


